El acné no es exclusivo de la adolescencia. En consulta, cada vez vemos más mujeres entre 30 y 45 años con brotes persistentes, especialmente en tercio inferior facial.
En estos casos, simplificar el diagnóstico como “acné hormonal” es un error frecuente.
En dermatología, el diagnóstico siempre precede al tratamiento.
¿Qué caracteriza el acné adulto?
- Predominio en mandíbula y mentón
- Lesiones inflamatorias profundas
- Cicatrices residuales
- Piel sensible o reactiva asociada
- Brotes cíclicos
El acné adulto suele tener un componente multifactorial: inflamatorio, hormonal, cosmético, microbiológico y, en algunos casos, relacionado con estrés crónico.
¿Por qué no mejora con cosmética habitual?
Porque muchas veces el problema no es exceso de grasa, sino:
- Inflamación persistente
- Alteración de la microbiota cutánea
- Disfunción de la barrera
- Sensibilidad asociada
Los tratamientos agresivos empeoran el cuadro a medio plazo.
Enfoque médico integral
En Clínica Dermábile abordamos el acné adulto combinando:
- Diagnóstico clínico individualizado
- Tratamiento médico tópico u oral cuando está indicado
- Tecnología láser o luz pulsada para inflamación residual
- Protocolos para prevención de cicatrices
- Plan de mantenimiento a largo plazo
El objetivo no es solo “secar granos”, sino restaurar la salud cutánea.
Conclusión
El acné adulto requiere criterio médico, paciencia, persistencia y constancia. No todas las pieles necesitan lo mismo, incluso aunque el diagnóstico sea el mismo. Escríbenos para concretar una visita médica.