Criterios médicos antes de realizar un tratamiento de láser facial
El láser facial es una herramienta altamente eficaz en dermatología estética. Puede mejorar la textura, el tono, las manchas, el daño solar y la calidad global de la piel.
Sin embargo, no es un tratamiento universal.
Una parte esencial del criterio médico consiste en identificar no solo quién puede beneficiarse de un tratamiento con láser facial, sino también quién debería evitarlo o posponerlo. La correcta selección del paciente es tan importante como la tecnología utilizada.
A continuación, explico en qué casos un tratamiento de láser facial puede no ser la mejor opción.
1. Pacientes con expectativas poco realistas
El láser facial puede mejorar:
- Textura cutánea
- Manchas y daño solar
- Poros dilatados
- Arrugas finas
Pero no puede:
- Sustituir un lifting quirúrgico
- Corregir flacidez estructural importante
- Reponer volumen perdido
- Eliminar completamente todos los signos del envejecimiento
Cuando las expectativas no se ajustan a la realidad biológica del tratamiento con láser, es necesario replantear la indicación.
2. Piel con inflamación activa
El láser facial no debe aplicarse sobre piel inflamada o inestable.
Ejemplos:
- Acné inflamatorio activo
- Rosácea en fase de brote
- Dermatitis
- Barrera cutánea alterada
En estos casos, el tratamiento con láser puede:
- Prolongar la recuperación
- Aumentar la inflamación
- Incrementar el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria
Primero se estabiliza la piel. Después se valora la energía.
3. Riesgo de mala cicatrización
Algunos pacientes presentan mayor riesgo tras procedimientos con láser ablativo o láser CO₂:
- Antecedentes de queloides
- Diabetes mal controlada
- Tabaquismo importante
- Inmunosupresión
En estos perfiles, la indicación debe ser especialmente prudente y personalizada.
4. Fototipos altos (pieles más oscuras)
No todos los láseres están contraindicados en pieles oscuras, pero sí requieren:
- Selección adecuada del tipo de láser
- Parámetros ajustados
- Experiencia en el manejo del riesgo de hiperpigmentación
El tratamiento con láser en fototipos altos debe individualizarse cuidadosamente.
5. Uso reciente de isotretinoína
En determinados casos — especialmente con láseres ablativos intensos como el láser CO₂ — puede ser prudente valorar el tiempo transcurrido desde la finalización del tratamiento sistémico.
Cada caso debe evaluarse de forma individual.
6. Cuando el láser no es la herramienta adecuada
El láser facial no es la solución principal cuando el problema dominante es:
- Flacidez significativa
- Pérdida estructural de soporte
- Volumen facial disminuido
- Arrugas dinámicas
En estos casos, otras estrategias médicas pueden ser más eficaces.
El diagnóstico siempre debe preceder al tratamiento.
7. Pacientes que no pueden cumplir el postoperatorio
El éxito de un tratamiento con láser facial depende también del cuidado posterior:
- Fotoprotección estricta
- Seguimiento médico
- Tiempo de recuperación respetado
Sin estas condiciones, el resultado puede verse comprometido.
Conclusión
El láser facial es una herramienta eficaz y segura cuando está bien indicado.
Pero en dermatología estética responsable, el criterio médico incluye saber cuándo no realizar un tratamiento con láser.
No todos los pacientes necesitan láser. No todos los momentos son adecuados. Y no todas las preocupaciones cutáneas se resuelven con energía.
Una valoración médica personalizada es la base de un tratamiento seguro, eficaz y coherente a largo plazo.